A veces decimos de otras personas: ¡Se cree Dios!
O ante una situación difícil: ¡Dios sabe lo que hace!
O ante una situación desagradable: ¡Dios nos ayude!
O en una situación agradable o de euforia: ¡Gracias a Dios!
Aunque no llegamos a comprender en su totalidad el real significado de la palabra Dios, es claro que lo relacionamos con "algo" que tiene mucha influencia en nuestra vida. Que de alguna forma nos brinda "cosas buenas" o nos somete a pruebas que sentimos como "cosas malas".
También desde niños nos han enseñado que Dios está en todas partes.
Todos poseemos la capacidad de utilizar nuestro razonamiento y nuestra lógica para tratar de comprender los hechos que a diario se nos presentan y de esa manera resolverlos en forma satisfactoria. Esta capacidad la podemos aplicar para comprender algunas de estas frases, que encierran un gran significado, y que nuestra intuición, de alguna forma conoce.
Dios, como creador del Universo, creó también leyes inmutables que todo lo rigen, desde el movimiento de las galaxias, las estrellas y los planetas, hasta el pequeño arroyo que corre por un valle o la hoja que cae de un árbol. Todo se encuentra en perfecto Equilibrio y Armonía, incluso los hechos que denominamos "catástrofes" y que están regidos por la perfecta Armonía de la Naturaleza.
Estas Leyes Universales también rigen nuestra vida; son las que nos brindan la posibilidad de pasar por las experiencias que a diario debemos vivir, ya sean éstas desagradables o placenteras. Es decir que las Leyes Universales, rigen cada uno de nuestros hechos, sentimientos y pensamientos, y nada de lo que hagamos pasa desapercibido.
Cada uno de nuestros hechos, sentimientos y pensamientos genera un "efecto", siendo cada uno de ellos la "causa".
Citemos un ejemplo: el efecto que puede producir sobre nuestra vida, un hecho causado por nosotros hacia otra persona será bueno para nosotros si el hecho se realizó con fines positivos, y será malo para nosotros si el hecho fue originado con fines negativos. Lo mismo podemos decir con respecto a nuestros sentimientos y pensamientos. Nada pasa desapercibido a la Leyes Universales.
Existe una Ley, que es la que rige lo que citamos en el ejemplo anterior, y que tiene gran influencia en nuestras vidas, tanto humana como espiritual, y se denomina Ley de Causa y Efecto.
Es por ello que cuando nos "enojamos con Dios" ante una situación adversa, debemos entender que nosotros somos los únicos responsables de todo lo "bueno" y de todo lo "malo" que a nuestra vida nos ha de llegar.
Esta ley también rige el comportamiento de toda la humanidad. Si esta Ley se aplica a todos los hechos, sentimientos y pensamientos que la humanidad genera a cada instante, podemos comprender un poco más, porque vivimos en un mundo tan convulsionado y en aparente desorden y caos.
Podemos decir que Dios no sólo está en todas partes, sino que sus Leyes todo lo rigen, y que todo lo que vemos en nuestro mundo material es un reflejo del Mundo Espiritual.
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