jueves, 19 de junio de 2008

¿Es cierto que Jesús no murió en la cruz?

Durante los últimos años, debido a algunos documentales y películas, que presentan mezclada información verdadera con información que no lo es, se ha creado una confusión, que ha llevado a pensar que Jesús quizás no murió en la cruz. Esto además implica que no resucitó, lo que pone en un aprieto todo lo sustentado por la Iglesia.

Creo que cada uno de nosotros, podemos tener muy diferentes razones para creer o no en esto. Yo en lo personal, sé que no es cierto. Pero resulta interesante lo que encontré acerca del tema en un libro titulado "El Libro de los Guardianes y Vigilantes de Mundos " cuyo autor es Sixto Paz Wells, en el que se hace referencia al probable motivo por el cual esa creencia ha llegado hasta nuestros días.

El autor transcribe un mensaje en el que relata que los sacerdotes del sanedrín, luego de enterarse de lo que había ocurrido en la tumba de Jesús, buscaron un impostor, que fuese parecido a Jesús, y ofreciéndole dinero, lo enviaron en una caravana fuera de Israel, diciendo que lo habían querido matar, pero que había logrado huir. Este impostor habría terminado su huida en una comunidad judía en Cachemira, en donde vivió, se casó y murió (pag. 157).

Este libro, además de este tema, trata muchos otros, que para interpretarlos correctamente, es necesario olvidar todo lo que conocemos acerca de seres extraterrestres, ovnis, etc., que nos fueron inculcando a través del cine y otros medios, y verlo a la luz de una nueva comprensión que nos permite entender que el Universo es infinito y que existe una elevada posibilidad de que tengamos compañía en él.

viernes, 13 de junio de 2008

¿Cómo podemos comprender a Dios?

A veces decimos de otras personas: ¡Se cree Dios!

O ante una situación difícil: ¡Dios sabe lo que hace!

O ante una situación desagradable: ¡Dios nos ayude!

O en una situación agradable o de euforia: ¡Gracias a Dios!

Aunque no llegamos a comprender en su totalidad el real significado de la palabra Dios, es claro que lo relacionamos con "algo" que tiene mucha influencia en nuestra vida. Que de alguna forma nos brinda "cosas buenas" o nos somete a pruebas que sentimos como "cosas malas".
También desde niños nos han enseñado que Dios está en todas partes.

Todos poseemos la capacidad de utilizar nuestro razonamiento y nuestra lógica para tratar de comprender los hechos que a diario se nos presentan y de esa manera resolverlos en forma satisfactoria. Esta capacidad la podemos aplicar para comprender algunas de estas frases, que encierran un gran significado, y que nuestra intuición, de alguna forma conoce.

Dios, como creador del Universo, creó también leyes inmutables que todo lo rigen, desde el movimiento de las galaxias, las estrellas y los planetas, hasta el pequeño arroyo que corre por un valle o la hoja que cae de un árbol. Todo se encuentra en perfecto Equilibrio y Armonía, incluso los hechos que denominamos "catástrofes" y que están regidos por la perfecta Armonía de la Naturaleza.

Estas Leyes Universales también rigen nuestra vida; son las que nos brindan la posibilidad de pasar por las experiencias que a diario debemos vivir, ya sean éstas desagradables o placenteras. Es decir que las Leyes Universales, rigen cada uno de nuestros hechos, sentimientos y pensamientos, y nada de lo que hagamos pasa desapercibido.

Cada uno de nuestros hechos, sentimientos y pensamientos genera un "efecto", siendo cada uno de ellos la "causa".

Citemos un ejemplo: el efecto que puede producir sobre nuestra vida, un hecho causado por nosotros hacia otra persona será bueno para nosotros si el hecho se realizó con fines positivos, y será malo para nosotros si el hecho fue originado con fines negativos. Lo mismo podemos decir con respecto a nuestros sentimientos y pensamientos. Nada pasa desapercibido a la Leyes Universales.

Existe una Ley, que es la que rige lo que citamos en el ejemplo anterior, y que tiene gran influencia en nuestras vidas, tanto humana como espiritual, y se denomina Ley de Causa y Efecto.

Es por ello que cuando nos "enojamos con Dios" ante una situación adversa, debemos entender que nosotros somos los únicos responsables de todo lo "bueno" y de todo lo "malo" que a nuestra vida nos ha de llegar.

Esta ley también rige el comportamiento de toda la humanidad. Si esta Ley se aplica a todos los hechos, sentimientos y pensamientos que la humanidad genera a cada instante, podemos comprender un poco más, porque vivimos en un mundo tan convulsionado y en aparente desorden y caos.

Podemos decir que Dios no sólo está en todas partes, sino que sus Leyes todo lo rigen, y que todo lo que vemos en nuestro mundo material es un reflejo del Mundo Espiritual.

domingo, 8 de junio de 2008

Los orígenes de nuestra civilización

Todos hemos leído en el Génesis, la historia de los comienzos de la Humanidad. Simplemente leyendo este relato y con el mas simple análisis, vemos que hay una historia que aceptamos desde hace tiempo, pero que en realidad, si la analizamos bien, surgen algunas inquietudes que creo interesantes para investigar.

Luego de que Caín mató a Abel, las Escrituras dicen lo siguiente:

Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén. 17 Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.
(fuente: http://www.gratislibros.com.ar/LaBiblia/genesis006.htm)

Evidentemente Existían otros pueblos en esos tiempos, por lo cual Adán y Eva no fueron los primeros habitantes del planeta, sí se los puede considerar los originarios de la civilización Adámica (Originada por Adán), como en otro apartado desarrollaré.

En otro párrafo del Génesis dice:

Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. 3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. 4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.
(fuente: http://www.gratislibros.com.ar/LaBiblia/genesis006.htm)

Sin entrar en un análisis profundo de éste último párrafo, surge que hay algunos puntos que vale la pena considerar.

Si este texto ha estado siempre en la Biblia,
¿ Porqué no nos preguntamos cuál es la verdadera historia?
¿Qué es lo que se encuentra oculto y porqué?

Ud. se preguntará para que todo este cuestionamiento...
Yo también me lo pregunto.
Creo que es la natural necesidad que aflora de nuestro interior, de saber y conocer, y para estas preguntas y muchas otras, existen respuestas.
Para llegar a ellas solamente debemos desear, con humildad y sencillez, conocerlas.

Aunque nuestra mente es limitada, Dios nos ha dado el don de la inteligencia, para que, a través de ella podamos acercarnos un poquito mas, cada día, a la Verdad.

Nuestro Origen Divino

Nuestro Espíritu es una "Chispa" Divina Purísima que nace del Seno de Dios. Dios, Inteligencia Divina, Fuerza Creadora, Crea de Sí mismo Vida, que nace de Él como miles de "Chispas" que contienen en su interior el impulso del Progreso.

Estas "Chispas" Divinas son Creadas y Alimentadas por la Divinidad, es por ello que Dios es Padre porque Crea y Madre porque Alimenta y le brinda a esas "Chispas" Divinas todo lo necesario para comenzar el Camino que debe recorrer hacia la Reintegración, es decir Volver a Dios luego de haber adquirido Sabiduría.

En pocas palabras, esto es nuestra Verdadera Vida, la Vida Espiritual Verdadera. Nuestra actual vida humana es tan solo un momento de esa Vida Espiritual.

Las Leyes Divinas rigen todo lo que ocurre en nuestro Mundo y en el Universo. Son Leyes inmutables que rigen nuestra Vida Espiritual y humana.

Es por ello que nuestros hechos, sentimientos y pensamientos determinan lo que a nuestra vida nos ha de llegar, de acuerdo a hechos felices o hechos dolorosos que hayamos proporcionado a otros.

Dios todo lo Ve.