martes, 9 de septiembre de 2008

La civilización Atlante

La Civilización Atlante:

Hemos de entender que la historia de la Raza Atlántica, tuvo períodos de esplendor y decadencia. Las eras de cultura fueron seguidas por tiempos de oscurantismo en los cuales se perdió todo desarrollo científico y artístico, pero a su vez fueron seguidos por períodos que alcanzaron niveles aún mas altos. Esta descripción comprende a todas las subrazas de la civilización Atlante, pero especialmente a la civilización Tolteca, la principal de todas las civilizaciones atlánticas.

El gobierno era autocrático, y bajo los reyes divinos, el pueblo vivía en plena felicidad. Todo era planificado por los sabios para beneficio de todos, y no por clases especiales para su propio provecho. Los gobernadores eran responsables del bienestar y felicidad de sus provincias, y el crimen y el hambre eran imputados a su negligencia e incapacidad.

Hace unos 800.000 años el tolteca era el idioma universal, aunque subsistían restos de la lengua ramoahal y tlavatli. En todas las edades el idioma tolteca permaneció muy puro y sobrevivió, con leves alteraciones, miles de años después en México y Perú.

Por carecer del sentido de lo abstracto, eran incapaces de generalizar, por ejemplo, no tenían tabla de multiplicación. Para ellos la aritmética era un sistema mágico en el que aprendían reglas detalladas sin saber la razón de ellas. Así memorizaban conjuntos de reglas de magia matemática para sumar, restar, multiplicar y dividir. Eran muy inteligentes en la acumulación de hechos y su memoria era muy prodigiosa.

El uso habitual de la clarividencia les permitía observar los procesos de la naturaleza, ahora invisibles para la mayoría, de modo que ella se aplicaba a las artes y las ciencias. Tenían el conocimiento de las fuerzas, que hoy en día se perdió. Una de estas fuerzas se empleaba para impulsar naves aéreas y acuáticas. Otra para cambiar la fuerza atractiva de la gravedad en fuerza repulsiva, de manera que era una cuestión facilísima elevar piedras gigantescas hasta elevadas alturas. La mas sutil de estas fuerzas no se aplicaba a las maquinarias, sino que se controlaba mediante el poder de la voluntad, utilizando un mecanismo cabalmente comprendido y desarrollado en el cuerpo humano.

Las clases mas pudientes utilizaban naves aéreas que contenían de 6 a 8 personas. En tiempos posteriores de guerra y lucha, construyeron naves gigantescas que albergaban hasta 100 guerreros. Desde esas naves dejaban caer bombas llenas de un pesado gas venenoso; se hace alusión de esto en los escritos hindúes sagrados.

En los tiempos primitivos las naves eran impulsadas a través de ese poder que ellos ejercían a través de la voluntad, pero luego fue reemplazado por una fuerza generada de una manera desconocida. Esta fuerza era etérica, y el generador estaba ubicado en una pesada caja metálica ubicada en el centro de la nave.

Tenían nombres para la mayoría de los elementales y espíritus de la naturaleza, y hechizos especiales para cada uno, por los que podían ser controlados. Aprendían estos hechizos al detalle, sin comprender jamás que la fuerza sustentadora de ellos era en cada caso, la voluntad humana, que hubiese sido igualmente efectiva sin hechizo alguno.

Los Atlánticos comían carne, pero desechaban las partes que usualmente comemos, comiendo por ejemplo las entrañas. Bebían la sangre del animal caliente y preparaban platos con ella. También consumían pescado aunque en avanzado estado de descomposición. Comían también pan, pasteles de cereales, leche, fruta, vegetales. Como bebidas, utilizaban mucho el jugo de frutas. Los reyes, emperadores y sacerdotes eran enteramente vegetarianos.
Durante las tres primeras subrazas, se desconocía la moneda del estado, pero utilizaban piezas de metal o de cuero perforadas en el centro. En tiempos posteriores en Poseidonis se utilizaba un sistema algo parecido a nuestra moneda.

Las primeras subrazas Ramoahal y Tlavatli vivían principalmente de la caza y de la pesca, no necesitaban un sistema agrario, aunque los Tlavatlis tenían un sistema de cultivo comarcano. Luego, el incremento demográfico y de la civilización, en los primeros tiempos toltecas, tornó necesario un sistema de posesión agraria, pero debido a la excelencia del sistema, no existían la pobreza y la necesidad.

Calculaban exactamente el día que debían comenzar la cosecha o la siembra. Cada distrito consumía su propia producción, aunque a veces intercambiaban sus cosechas con otros distritos.
Después de un largo período de exitoso funcionamiento, este sistema declinó, apareciendo la negligencia, el egoísmo y el lujo desmedido.

En tiempos posteriores de Poseidonis, el sistema original de posesión agrícola cedió paso al de la propiedad individual como el de hoy en día. Un resto de este sistema rural original sobrevivió hasta la época de los Incas del Perú, hace unos 14.000 años.

En los tiempos de los Toltecas, cuando gobernaba cierto emperador, existía una clase sacerdotal que constituía una inmensa fraternidad oculta. Por supuesto que eran pocos comparados con las grandes masas que se encontraban muy rezagadas en cuanto al desarrollo espiritual. Fue adoptado el culto del sol. En toda la Atlántida fueron erigidos magníficos templos para el culto al sol y al fuego. No se permitía imagen alguna de la Deidad, y el disco solar era considerado el único emblema apropiado. Por lo común se colocaba un disco dorado para que atrapara los primeros rayos del sol naciente en el equinoccio de primavera o el solsticio de verano.

Sin embargo, se aproximaron los tiempos malos cuando la raza fue aplastada en el abismo del egoísmo. Decayó la idea ética y ello condujo a la perversión espiritual. Cada hombre peleó por sí y utilizó su conocimiento con fines egoístas. En la época turania se practicaba la hechicería. Muchos conocieron la existencia de elementales poderosos que podían ser convocados por sus propias voluntades. Los hombres se habían degradado tanto que comenzaron a adorar a esas criaturas, semiconscientes de su propio pensamiento maligno. Esos rituales estaban manchados con sangre, y cada sacrificio daba mas poder a esas creaciones vampirescas, algunas tan poderosas que persisten hasta hoy.

La raza Atlántica, tenía un leve desarrollo de su mente abstracta por lo que el entendimiento de las cosas superiores, aún le era difícil de entender, de todos modos tenían considerables facultades psíquicas e intuición divina.

Gradualmente perdieron sus facultades psíquicas y descendieron hondamente en el egoísmo y el materialismo. Aunque las primeras razas comenzaron a pelear entre sí, fueron los Atlantes quienes primeros desarrollaron la guerra organizada. De hecho, el principio de la lucha era la característica de la cuarta Raza-Raíz, y en todo el período Atlántico hubo muchas luchas en tierra y en mar.

La palabra sagrada de la Raza atlántica era Tau, así como la de la quinta Raza o Raza aria es Om. Se dice que las palabras sagradas dadas a las Razas-Raíces sucesivamente son sílabas consecutivas de una gran palabra que es el verdadero Nombre sagrado.


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Algunas aclaraciones con respecto a lo visto:

Poseidonis, la capital del último resto que quedaba del continente Atlántico, fue arrasada por el mar en el año 9.564 a.C., coincidiendo esta fecha con la época en que los científicos creen que ocurrió el Diluvio Universal.

Les recuerdo que el texto que han leído son párrafos transcriptos de "El Sistema Solar" de Arturo E. Powell. Lean este libro.

La aparición de una nueva subraza no implicaba la desaparición de la anterior, por el contrario podían convivir juntas o no según estaría previsto o comenzar a desarrollarse en lugares distantes sin tener contacto. Todo ello decidido por los Seres Divinos encargados del desarrollo de humanidades en los diferentes mundos de nuestro Universo.

Espero que este material les despierte mas dudas que certezas. De lo que si estoy seguro es que nuestra historia no comienza en las épocas que la ciencia nos dice, nuestros orígenes se remontan muchos miles de años antes, o millones, de lo que cuenta la historia oficial.

No se queden con esta información como si fuera definitiva, muy por el contrario, busquen, analicen, lean e investiguen.

Recomiendo leer:

Orígenes de la Civilización Adámica Josefa R. Luque Alvarez.
La Atlántida, su existencia y desaparición Hermes Trimegisto
Atlántida y Lemuria Rudolf Steiner
Reconstrucción de Atlántida Jorge Alvarez López

Un Fraterno abrazo para todos.