
La cuarta subraza Atlántica: la Turania
Esta subraza surgió en el costado oriental del continente Atlántico. Vivían al oeste y al sur del sector donde ya vivían los Tlavatli, pero compartían también esas tierras con los Toltecas.
Existieron en el período de 800.000 a 200.000 años atrás, y justamente ocuparon las tierras que actualmente corresponden a Argelia y Marruecos.
Como siempre eran derrotados por los Toltecas en las guerras porque los superaban en número, deseaban aumentar la población. Entonces cada hombre fue relevado por ley de la carga directa de mantener su familia, y el estado consideraba a todos los niños como de su propiedad y los mantenía. Aumentaron los nacimientos en detrimento de la ceremonia del matrimonio y así se destruyeron los vínculos de la vida familiar y del amor paternal. Luego este esquema fue desechado al demostrarse su fracaso. Los Turanios desarrollaron las pasiones animales muy vigorosamente y en muchos sentidos no eran gente agradable.
La quinta subraza Atlántica: los Semitas originales
Esta subraza surgió en la región montañosa ahora representada por Escocia, Irlanda y algunos de los mares circundantes. Aquí creció y floreció manteniendo su independencia contra los agresivos reyes sureños, hasta que llegó el tiempo en que se expandió hacia el exterior y comenzó a colonizar. Se inclinaron por una forma patriarcal de gobierno. Durante el período de 800.000 a 200.000 años atrás desarrollaron un imperio considerable e incluso poseyeron La Ciudad de las Puertas de Oro.
Se expandieron hacia el este, lo que ahora son los EE.UU. aportando de esa manera el tipo semita hallado en algunas razas indias, y hacia el este hasta las costas norteñas de las actuales Europa, Africa y Asia.
Los antiguos egipcios y otras naciones vecinas, fueron modificados hasta cierto punto por la sangre Semita. Con excepción de los judíos, los únicos representantes de sangre comparativamente pura, son en la actualidad, los kabiles de color claro de las montañas de Argelia.
De esta subraza fue escogido el núcleo del que debía formarse la Quinta Raza Raíz. (ver el gráfico al comienzo, y las subrazas que la componen)
La sexta subraza Atlántica: la Akkadiana
Surgieron después de la gran catástrofe de hace 800.000 años, en la región este de la Atlántida, cerca de donde hoy en día está Cerdeña. Pronto rigieron el continente de la Atlántida. Lucharon con los Semitas por tierra y mar, con considerables flotas en ambos lados. Hace 100.000 años vencieron finalmente a los Semitas, establecieron una dinastía en su antigua capital Semita, y gobernaron el país con sabiduría durante varios centenares de años. Fueron un pueblo de gran tendencia comercial, marinera y colonizadora.
Respetaban la ley, vivían en pequeñas comunidades y sostenían una forma oligárquica de gobierno. Como Esparta en tiempos modernos, tenían un sistema dual de dos reyes que reinaban en una sola ciudad. Lograron grandes avances en astronomía y astrología.
En los primeros tiempos akkadianos, hace unos 100.000 años, una colonia de iniciados fundó Stonehenge, en lo que entonces erar la parte escandinava de Europa. La ruda simplicidad de Stonehenge implicaba una protesta contra el extravagante ornamento y sobredecoración de los templos atlantes de la época, donde los habitantes adoraban sus propias imágenes
Los Akkadianos, la tercera de las cuatro subrazas "amarillas" posteriores, eran, como los Semitas, de color comparativamente blanco.
La séptima subraza Atlántica: la Mongólica
Esta subraza surgió en las planicies de Tartaria, en la Siberia Occidental. Descendía directamente de la raza Turania, que suplantó gradualmente a la mayoría del Asia. Se multiplicó en exceso, de modo que hasta la actualidad, una mayoría de los habitantes de la tierra pertenece técnicamnete a ella, aunque muchas de sus divisiones tienen hondos matices de sangre de razas primitivas, de modo que se distinguen muy difícilmente de ellas.
Era un pueblo nómade, mejor que sus antepasados de la brutal estirpe turania, pues eran más religiosos al igual que más psíquicos que los Turanios. El gobierno que adoptaron requería un soberano que debería ser supremo, como gobernante territorial y sumo sacerdote.
Extensas como son las planicies tártaras, las tribus mongoles mas de una vez se expandieron desde el Asia del Norte por América, atravesando los estrechos de Behring. La última de estas emigraciones, la de los kitanes, hace unos 1.300 años, dejó vestigios seguidos por los etnólogos, como en algunas tribus de indios norteamericanos.
Los húngaros son retoños de esta raza, ennoblecidos por una estirpe de sangre aria, mientras los malayos son otro vástago, aunque degradado por mezcla con los agotados lemurianos.
La Mongólica es la última subraza Atlántica, hoy en día en plena fuerza, y de hecho todavía no alcanzó su cenit, la nación japonesa todavía tiene una historia para dar al mundo.
Los mongoles como los turanios eran de color amarillo.